domingo, 7 de marzo de 2010

Amigos

Desde que somos pequeños vamos forjando vínculos con otras personas. Poco a poco, cuando pasa la época de jugar al pillar, al escondite, a las chapas..., esos vinculos se van uniendo cada vez más: buscamos a alguien a quien contar nuestro diez en matemáticas, con quien pillar saltamontes para echárselos a las chicas, xD, con quien jugar al balón en la calle, con quien jugar a las tazos, a quien invitar a merendar bimbo con nocilla, xDD.

Con el paso del tiempo, y la activación hormonal, las cosas cambian un poco, ya no buscamos saltamontes para echárselos a las chicas, si no que nos quedamos todos juntos mirándolas, mientras se nos cae la baba. a nuestro mejor amigo, le decimos cual es la que más nos gusta, nos hacemos amigos de las amigas de ella, para saber más sobre ella... con todo, nuestro circulo de vinculos se va sellando y expandiendo a nuevas fronteras, en esta edad, llegan los problemas, y con el transcurso de ellos, se van asentando las "verdaderas amistades". Aquellas amistades con las que siempre puedes contar, un hombro sobre el que llorar el primer desamor, a quien pedirle consejos, aunque sepa lo mismo que tú, ^^-.... alguien con quien echar unas canastas, con quien superar una tarde horrorosa de un viernes invernal e infernal.... reencontrate con los que dejaste o te dejaron por el camino, recordar viejos tiempos...

Pero es a esta edad cuando el mundo se nos presenta a la cara como un imponente desconocido a quien tenemos que reconocer tarde o temprano y someternos a sus pruebas... Y es aquí cuando se presenta mi gran temor, que aunque espero no tener que vivirlo, siempre ay una remota posibilidad de que suceda.... la idea de pensar que para seguir con mi camino, una vez elegido, puede estar al camino de la separación, del olvido, de las pelas, del odio.... Pensar que puedo perder esos vinculos que tanto bien me han hecho hasta ahora,.... es un dolor insufrible...

3 comentarios:

  1. Si votais, por favor os lo pido, comentad!!

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  2. esta bien, pero no se si en algun momento de ambas entradas, me habras dedicado algo jeje

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  3. Se cuenta que, en los monasterios budistas, son verdaderos artistas elaborando hermosas imágenes con arena de colores que van dejando caer sobre una enorme superficie plana durante semanas o meses. Las composiciones llegan a ser espectaculares. También se cuenta que cuando las terminan, el Maestro abre de par en par las ventanas para que el aire deshaga en pocos segundos lo que ha costado muchísimo tiempo y esfuerzo. La enseñanza de este ejercicio la podéis suponer: nuestro sufrimiento viene de nuestro apego a las cosas e, incluso, a las personas.

    Hablas de las verdaderas amistades, esas que te gustaría mantener a lo largo del tiempo, en el futuro, y de que la posibilidad de perderlas, en ese mismo futuro, es el origen de un dolor insufrible. Y es exactamente así... siempre y cuando no vivamos en el ahora, sino en un tiempo inexistente: precisamente, el futuro.

    La perspectiva cambia cuando comprendemos que la amistad que valoramos no es la del futuro, sino la del presente. El acto de amor está en dejar cada día caer la arena sobre la superficie plana. Ahí está todo el misterio. Así puedo contemplar sin dolor ni sufrimiento cualquier viento futuro, porque no nos quitará lo que ya tenemos.

    El futuro no es experiencia; sólo el ahora lo es. Cualquier dolor o sufrimiento por el futuro, por lo que pueda deparar el futuro, sólo es el reflejo de un dolor pasado. Haríamos bien en examinarlo y darnos cuenta de que... tampoco existe.

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