jueves, 7 de julio de 2011

Me siento traicionado, desgajado, roto en pedacitos que fácilmente el viento podría llevarse, pero es que ni el viento sopla en este puto momento. ¿Qué puedo hacer cuando la sospecha se ha vuelto mi compañera? ¿Qué puedo esperar que suceda? Es más, ¿acaso puede esperar? Necesito quitarme estos fantasmas de encima cuanto antes... Necesito corroborarlo cuanto antes para poder decidir que hacer, porque al fin y al cabo, sólo somos libres en tanto que podemos efectuar elecciones.

Simplemente, no lo creo capaz... Lo que significa que no todo está perdido.

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