-Mira, allí, en el parque, hay un chico y una chica...
+Vaya, es verdad... Parecen muy serios, ¿no?
-Yo no lo diría. Él sonríe tímidamente, y ella agacha la cabeza para que él no vea que también sonríe.
+Vaya par de moñas.
-A mi no me lo parecen. Es bonito ver cosas así.
+Mira, parece que él se le acerca... ¡¿Se le va a tirar?!
-Pero, ¿¿¿por qué lo dices en ese tono??? No, mira, se le está acercando poco a poco... Es tímido, quizás tenga miedo de la reacción de la chica, tendrá miedo de que salga corriendo, o a lo mejor le da miedo estar anticipándose..
+Pero qué tonterías dices, si le está haciendo una encerrona...
-No le está haciendo ninguna encerrona, fíjate. Están en un parque, una zona abierta, no la está presionando, se está acercando poco a poco, evaluando la reacción a cada movimiento que hace. No la quiere obligar a nada, le está dejando espacio. En cualquier momento puede darse la vuelta, irse, dejarlo ahí y que no pase nada de lo que ella luego pueda arrepentirse o sentirse avergonzada. Si le estuviera haciendo una encerrona no le habría dejado tanto espacio al rededor de ellos para que ella pueda marcharse cuando quisiera. Sí, se le está acercando de frente, despacio, con miedo, pero algo seguro. No obstante no la quiere coaccionar...
+Pues qué palurdo, así seguro que huirá, a ella se la ve con miedo.
-Quizás esté insegura también, y por eso él le deja su espacio, aunque supongo que si ella se marchara ahora, él se quedaría hecho polvo.
+En fin, vamos a darles algo más de intimidad, que estamos aquí mirando como marujas.
-Sí, dejemosles su espacio, aunque seguramente no se hayan percatado de que estamos aquí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario