sábado, 12 de julio de 2014

Que lo importante para mí no tiene por qué serlo para los demás.

Me siento decepcionado. Creía que comprendía algunas cosas, y resulta que no. No es esto exactamente lo que me decepciona. Lo que me decepciona es el esperar que los demás se comporten como yo me comportaría con ellos. Y esto duele. Confías en una persona, la tienes presente en tu día a día aunque lleves tiempo sin verla. Te acuerdas de ella. Te preocupas, pero no quieres agobiar más de lo que ya pueda estar, así que le das espacio. Y crees que ella actúa de la misma manera. Pero igual no, igual para esa persona todo es distinto a como tu lo ves. A lo mejor para esa persona el querer a alguien como dice que te quiere, no es expresar cosas tan simples como un buenos días de imprevisto y sin avisar. Un "¿cómo estás?" sin tener que esperar a que te devuelva el buenos días.

Estoy triste con todo esto. Creemos que ciertas personas nos acompañarán siempre en nuestros días. Y no tiene por qué ser así. Igual que tu vas caminando tu camino y descubres cosas nuevas, esas personas también lo hacen. Puede que tu, en tu andar, pienses en ellas. Pero ellas pueden no pensar en ti. Puede que cuando te encuentres con algún obstáculo pienses en ellas, y ellas lo hagan igualmente, o no. Puede que cuando consigas dar un paso importante, quisieras compartirlo con ellas, y ellas puede que también, o no.

Puede que tú estés dispuesto a guardar un ratito de tu tiempo para ellas, en vez de hacer otras cosas que igualmente te apetezca hacer, y ellas también puede ser que lo hagan. O no.

El tiempo es el arma destructiva más poderosa de todas. Puede reducir una montaña a polvo, puede destrozar un continente entero, separarlo en varios pasos. Puede convertir un desierto en una selva. Y puede acabar con cualquier tipo de relación, si ésta no se cuida y se mima, si no se mantiene, si no se invierte esfuerzo y tiempo mismo en ella. A veces nos cegamos ante situaciones que nos resultan atractivas o situaciones apremiantes que nos exigen máxima atención, o cualquier otro tipo de situación, el caso es que por ello, dejamos de lado cosas que un día considerábamos importantes. Y en consecuencia esas cosas se van degradando.

Estoy decepcionado contigo por que no comprendo lo que haces o piensas, por qué actúas como actúas. Estoy decepcionado conmigo, por no poder comprender lo que está pasando. Por no ser capaz de entender que estas cosas pasan y superarlo.

La vida está llena de sorpresas, buenas y malas. Cualquier día podemos conocer a una persona que se convertirá en la piedra angular, en el pilar, en el aderezo de nuestros días. Cualquier día se puede perder a una persona que creías que estaría contigo para siempre, aunque para siempre sea tan poco tiempo.

No debería...

No hay comentarios:

Publicar un comentario